Pulseras térmicas para detectar la fiebre y posibles casos de COVID-19. Éste es el proyecto piloto en centros educativos que está diseñando la Consejería de Educación,

Dichas pulseras térmicas cambian de color si una persona tiene fiebre. Pueden ayudar a las comunidades educativas, empresas etc , en la detección de fiebre  durante las jornadas escolares y laborales.  El objetivo es acompañar, con una medida más, la detección de posibles síntomas vinculados a la COVID-19. De este modo, se podrá avisar con rapidez a las autoridades sanitarias para que éstas establezcan los dispositivos de detección y actuación.

 

Cambian de color a más de 37ºC

Es un tejido térmico que se activa con el aumento de la temperatura corporal. Aproximadamente, cambia a color blanco a una temperatura de 37,5°C. De esta manera se puede hacer un monitoreo en tiempo real de la temperatura corporal de una manera muy sencilla y práctica. Además, las pulseras se pueden lavar sin que se pierda ni afecte a las propiedades del tejido.

Las pulseras  tienen una vida media de una semana.